jueves, 14 de septiembre de 2023

Mis variopintas amigas

 

Imagen de: https://www.istockphoto.com/es/ilustraciones/amigas



Recientemente reflexionaba con un gran amigo sobre el poder de la amistad. Le decía que, a diferencia de los hombres, nosotras las mujeres hacíamos una fuerte conexión con las amigas. Ellas son punto de apoyo y bálsamo contra la tristeza y la desesperanza.

Mis amigas no son iguales. A veces me cuesta juntarlas a todas a las vez, porque son muy diferentes entre sí. Están las que me quieren atrincherar y no desean compartirme con otras. Pero también las que saben encajar muy bien en todos los círculos. Las rumberas, que están dispuestas a danzar a cualquier ritmo. Las disponibles siempre para cualquier salida, aunque sea a no hacer nada. Están las amigas de viajes a latitudes lejanas, con ellas es un placer conocer de otras culturas  y compartir momentos de aventuras con mucha equidad a la hora de distribución de los  gastos.

Tengo amigas que escuchan con atención todas mis quejas y tormentas. Y poseo otras con las que soy yo la que se convierte en oidora y con paciencia estoica atiendo sus penurias. Amigas con la que comparto libros y saberes académicos y amigas que la lectura no son sus prioridades.

Están mis amigas amonestadoras, las que me corrigen con tenacidad y aunque casi siempre me enoje con ellas, reconozco que me hacen ver el lado oscuro de la vida que no logro visualizar bien por mi gran optimismo. Pero están también las que se callan antes mis comentarios severos, pues a mí me sale, a veces, el amonestar.

En mi lista de amigas, están las que un día se fueron, pero que dejaron sus huellas y carencias en mi vida, porque después de todo no hay una amiga para sustituir a otra. A esas que ya no están las extraño, no tanto su presencia física; pero si lo que representaron en mi existir.

Intento abrirles hueco a una diversidad de amistades y es por eso que mis amigas no tienen que ser como yo. No todas mis amigas les gustan los libros, los ejercicios físicos, la meditación u otro quehacer que a mí me desviva. Aun así, puedo convivir con ellas, aunque no sean iguales a mí, después de todo, de eso se trata la diversidad.

Realmente, me encantan mis amigas variopintas, porque cada una de ellas ofrece lo que necesita  mi alma en un preciso momento. Pueden venir e irse físicamente; pero en mi mente siguen presentes dándole sentido a gran parte de mi existencia.


5 comentarios:

Anónimo dijo...

Que hermosa reflexión!!! Te felicito por el artículo y por el gran don que tienes de ser amiga a pesar de todo y entender que no tenemos que ser iguales porque en la diversidad está la riqueza. Mis abrazos y mi felicitación. Excelente escrito.

Anónimo dijo...

No sé por qué salió anónimo. Fue Nurys Liranzo

Anónimo dijo...

Muchas gracias, Nurys Liranzo. Eres mi amiga - hermana del alma.

Juan Valentín dijo...

Fenomenal

Luz Matos dijo...

Bilda, qué hermoso escrito!! Al leerlo se puede percibir la personalidad especial que tiene.