Ayuno de Redes Sociales
Sí, me atreví a hacerlo.
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Ayer cumplí un mes sin hacer
uso de redes sociales; solo el WhatsApp y por las obligaciones laborales. Por
esta misma vía, ofrecí algunos saludos imprescindibles y a personas cercanas de
verdad. Nunca antes me había sentido tan libre y productiva.
Gracias a Dios, la vida de otros en redes sociales no me quita el sueño. Llegué a una edad y a una etapa de la vida en la que me siento altamente agradecida, satisfecha y en disfrute pleno de todo lo que tengo; por eso lo que hagan los demás me tiene sin cuidado. No me deprime ver personas felices, con dinero, cenando en lugares costosos y viajando, porque me doy muchos de estos caprichos, aunque no los publique. Y si yo no hiciera lo mismo, tampoco me importaría. Sin embargo, debo reconocer que dedicaba varios minutos al día, viendo los éxitos de los demás a través de sus publicaciones.
Subir una foto en mi estado, me demandaba ver lo que subían los demás. Entrar a un red para ver el video que envió alguien por WhatsApp, me sometía a ver otros mensajes más en esa segunda red. Finalmente terminaba robándole hasta 30 minutos a tareas más importantes.
Sí, me atreví a desafiar los
presagios de que las redes te dominan y vencer las trampas que llegaban a cada
momento. Con dos días de abstinencia, las notificaciones en una de mis redes se intensificaron: “tiene 99 mensajes que no has visto…" pero esto no impidió cumplir mi meta.
Alguien se preguntará ¿y qué
con eso? Para mí los resultados positivos fueron inmediatos. Mayor nivel de productividad.
Dos libros leídos en una semana, tres propuestas de proyectos de investigación
y una de innovación, un listado de ideas creativas para mis clases, menos
estrés, más descanso, mayor conexión conmigo misma y con los demás. Aunque no tengo
pruebas científicas que esto lo provocó el ayuno de redes sociales, quiero
pensar que para mí funcionó así, por lo que podría repetirlo varias veces.
Así que cuando vean que no he comentado sus estados, no he dado el ansiado likes a sus imágenes, no he aceptado la nueva invitación de amistad enviada y no he publicado mis escritos; no es nada personal, simplemente estaba en ayuno de redes sociales. Tal vez esta publicación de ahora solo sea una tregua.

