Los desafíos de los “Tú no puedes”
Alguien me dijo una vez que mi mayor pecado era el de la soberbia porque que era persona muy obstinada. Y es que, a veces, me gusta nadar contracorriente.
Muchos de nosotros reciben diariamente
los famosos Tú no puedes. Aunque quienes lo expresan no tienen
la malicia de dañarnos, esta frase nos va lacerando la autoestima poco a poco. Y es por ello que mi
obstinación se debe a que cada día los estoy enfrentando; no obstante, confieso, que a veces ellos me ganan la batalla.
Los Tú no puedes que recibo constantemente
van desde asuntos personales, así como laborales: Tú no puedes cambiar de actividad
en equis trabajo, hacer la tarea de otra forma; no puedes dejar un empleo en
este momento; a tu edad, no puedes bajar de peso, no puedes aprender a bailar
otro ritmo…
Cuando escucho un Tú no puedes, soy obstinada y sigo
adelante. Sin embargo, lejos de lo que las personas a mi alrededor puedan pensar, no lo hago para mostrarles lo que soy capaz de hacer; sino para
demostrarme a mí misma que un Tú no puedes no debe detenerme en mis decisiones de cambiar algo que considero debo hacerlo.

4 comentarios:
F*E*N*O*M*E*N*A*L
Bastante inspirador, son bastante los retos que enfrentamos cada día. Acabo de aprender qué un “Tu no puedes” no debe limitarme y mucho menos definirme. EXCELENTE. 👏
Excelente aporte, nosotros mismos somos los que ponemos los límites, de yo no puedo.
Impresionante.
Publicar un comentario