¿Qué estás leyendo mujer?
SÉ
MÁS FELIZ
Los
siete secretos de la neurociencia para sentirte bien según tu tipo de cerebro
Estoy
muy consciente de que la felicidad no llega en dosis recetada. Sin embargo,
considero que podemos construirla, originarla y ser partícipe de la creación de
momentos donde seamos más felices. Me adentré a este libro con un poco de escepticismo
y a la vez esperando que sus páginas me demuestren lo contrario. Y puedo decir
con certeza que salí satisfecha de la aventura.
Su
autor, el Dr. Amen, ha analizado más de 200,000 cerebros a través de escáneres, identificando
así cinco tipos principales de este órgano y que ha nombrado de la siguiente
manera: el cerebro Equilibrado, Espontáneo, Persistente, Sensible y Prudente. A
partir de esto, describe las características de estas tipologías y cómo en
algunas personas se pueden encontrar de manera combinada.
Lo más relevante de este libro es que hace una reflexión sobre cómo desde la psiquiatría se han descuidado las informaciones que arroja la neurociencia sobre el cerebro, cuando esto debería ser fundamental para el tratamiento de muchas condiciones mentales y hasta incidir en la manera de hacer procedimientos sin medicamentos invasivos para otras áreas físicas y psicológicas de los individuos. Hace advertencia este científico a estas acciones que hacemos constantemente que dañan nuestro cerebro y sobre todo, los peligros que supone la práctica del fútbol americano que pone en constantes riesgos de traumas cerebrales a quienes lo practican.
El
autor pone a disposición una serie de prácticas tomando en cuenta
los tipos de cerebro y haciendo énfasis en que muchas de estas acciones pueden
servir para todos. Dentro de estos hábitos para optimizar el
cerebro, Amen destaca la dieta de la felicidad, presentando aquellos alimentos que
lo favorecen más. Inicia este tema con la pregunta reflexiva: “¿Estoy eligiendo
alimentos que me gustan y a la vez me cuidan?”. Nos invita, además, a amar las comidas que nos aman.
El
texto aborda también el tópico de las relaciones sociales como un elemento que
suma felicidad a nuestro cerebro. En este sentido, hace un recorrido por costumbres
propias de algunas comunidades que generan bienestar; como en Dinamarca, país donde
se crean espacios para que las personas, alrededor de una hoguera se calienten
del frío y cuenten historias. O la de Turquía, que practican el Keyif, que
consiste en quedarse sentado mirando el mar sin hacer nada, con poca o ninguna compañía.
Por otro lado, en Japón se establecen momentos de plena felicidad haciendo el
shinrin-yoku, que se trata de realizar lentos paseos entre los árboles para tener
contacto con la naturaleza a través de los cinco sentidos. Además de estas acciones, en este apartado, se
presentan muchas otras prácticas de otros países más con sugerencias de adaptaciones para ponerlas en ejecución desde el lugar donde te encuentres.
En
la parte 2 del libro, La biología de la
felicidad, el autor describe con bastante precisión 15 claves para
optimizar el funcionamiento físico de tu cerebro, ofreciendo técnicas para
mejorar cada aspecto. Estas son: mejorar el flujo sanguíneo, retrasar la jubilación
y el envejecimiento, reducir la inflamación, conocer tu genética, evitar los traumatismos
craneales, reducir la exposición a
toxinas, tratar los problemas de salud mental que se padezcan, reforzar la
inmunidad para prevenir infecciones, equilibrar las neurohormonas, prever la
obesidad y dormir bien.
Escudriñadas
sus 365 páginas en un tiempo récord de cinco días y convirtiéndose en el
primero texto leído de este año 2026, el libro Sé
más feliz me ha dejado ideas fenomenales para proteger mejor mi cerebro y hacer
las cosas que realmente le dan la felicidad, la salud y el equilibrio. Te
invito a aventurarte también en esta propuesta del neurocientífico Daniel G. Amen.
